martes, 27 de enero de 2015

La seca de la encina.

Hace tiempo que quiero salir un poco de la ciudad para hablar de temas forestales que me preocupan.
La península Ibérica tiene como principal especie cobertora a la encina (Quercus ilex spp.), y aparte de las muchas amenazas ya conocidas y de la drástica disminución de las precipitaciones, o precisamente por eso, se está extendiendo una muerte lenta pero inexorable.
Sirva este post como llamada de atención sobre el tema al que entraré, como no puede ser de otro modo, desde una perspectiva histórica.
Le debemos mucho a esta especie tosca y generosa, pensad en ello.

La generosidad de la empresa Novainsectos me permite presentaros aquí una descripción fitopatológica.

 Erwinia querciana

Se trata de una bacteria Gram-negativa y anaeróbica facultativa no formadora de esporas que provoca en las plantas afectadas, chancros en fustes y ramas y exudaciones salivosas en yemas y bellotas de especies del género denominado Quercus, refiriéndose al síndrome llamado de modo genérico como “seca de la encina”. Al descortezar se observan lesiones internas, pardas, rojizas que afectan a la madera. En frutos, brotes y yemas pueden aparecer copiosos exudados de color pardo, caída prematura de frutos, decaimiento, etc. Los síntomas normalmente van asociados a situaciones de estrés muy forzado. La transmisión de esta bacteria se realiza a través de la lluvia y el viento, dándose la particularidad de que esta enfermedad afecta tanto a árboles aislados, como grupos de ellos, apareciendo corros de árboles muertos de forma súbita. En España, los primeros síntomas observados y los más alarmantes, fueron los chancros con exudados copiosos en el tronco y ramas, y que, dependiendo de varios factorees, pueden limitar el desarrollo del árbol pudiendo causarle la muerte. También es habitual la observación de exudados en frutos en formación, causando su caída prematura, y, con menor frecuencia, en yemas.
Entre los síntomas que aparecen más ligados a este tipo de procesos y decaimientos se hallan los chancros, definidos de manera genérica como aquellos procesos resultantes de la muerte y alteración de tejidos vasculares debidos a la acción de distintos patógenos (en este caso bacteria). Estos podrían clasificarse de la siguiente manera:
  • Chancros secos

  • Chancros sangrantes

  • Chancros carbonos
No existe un tratamiento definitivo contra esta enfermedad ya que normalmente los síntomas aparecen cuando el problema se encuentra en un estado muy avanzado. A continuación ofrecemos algunas medidas generales para su control:
  • Selvicultura preventiva o de conservación.
  • No acumular excesiva cantidad de maderas y leñas. Aclarar, podar, rozar, son prácticas adecuadas para mantener el monte en perfectos estado.
  • Repoblación y correcta elección de especies.
  • Es un fenómeno variado y complejo, pero identificado y en fase de estudio.

Paula Sanz, veterinaria para los servicios en control de plagas Madrid