miércoles, 26 de enero de 2011

El picudo rojo está causando graves pérdidas económicas.



El picudo rojo (Rhychophorus ferrugineus) fue detectado en la Cuenca Mediterránea a principios de 1990, aunque no fue hasta 2004 cuando su expansión por toda esta zona se generalizó. Esta rápida colonización no hubiera sido posible sin la intervención humana, con la masiva importación de palmeras infestadas y su distribución a lo largo de la costa mediterránea.
En España, por ejemplo, en el periodo 1996-2009, 49.800 palmeras han sido destruidas oficialmente como consecuencia del ataque del picudo. Entre 2004 y 2009, sólo en la Comunidad Valenciana se destruyeron de esta forma 19.677 palmeras, mayoritariamente P. canariensis: esta pérdida supuso un coste aproximado de unos 27 millones de euros, entre el propio coste de la destrucción, el programa de erradicación en marcha y el valor de los ejemplares afectados.
Sin embargo, las palmeras en España poseen otros valores además del puramente económico, ya que junto a la industria viverista, existen poblaciones autóctonas con alto valor medioambiental, como P. canariensis oChamaerops humilis, palmerales históricos, otras con gran valor histórico-social, como el de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad, sin olvidar otros usos difícilmente cuantificables de las palmeras, como el de la palma blanca en las celebraciones religiosas de la Pascua, o los ligados a la industria turística.
PHYTOMA-España, con la colaboración de la Universidad Politécnica de Valencia, ha organizado el 2º Encuentro Internacional sobre "Una Plaga de Alto Riesgo y Urgente Control, el Picudo Rojo de las Palmeras (Rhynchophorus ferrugineus)", que se celebra en Valencia los días 8 y 9 de Febrero en el Salón Paraninfo, Edificio Rectorado de la UPV.