miércoles, 19 de enero de 2011

Una nueva arboricultura.

Mantenemos una relación con los árboles, es innegable.
Cualquier ser humano busca su asueto cerca de ellos.
La mayoría nos impresionamos ante la presencia de algún ejemplar grandioso que nos hace conscientes de nuestra pequeñez física y temporal.



En una gran parte de las personas, éstos ejemplares cada vez más escasos generan un respeto natural, una conciencia de que nada malo nos puede hacer ese gigante.

Hemos desarrollado una civilización gracias a la madera, que ahora retoma protagonismo como material, bien directamente, bien avivando los hornos de todos los metales hasta la aparición del carbón mineral a gran escala.

Hasta ahora, e independientemente de nuestros sentimientos personales, ésta relación en poco ha beneficiado a los propios árboles.

La imagen de cobertura forestal en zonas habitadas muestra cómo los herbazales van sustituyendo al arbolado, con las consiguientes pérdidas de suelo, biodiversidad, valor ecológico de los ecosistemas y producción de biomasa.

Abre los plamisferios con un clic sobre ellos...

Este de abajo te permite ampliar la vista:

Hemos llegado a un punto en que es prioritario paralizar los aprovechamientos de bosques naturales, protegerlos y restaurarlos, y abastecernos mediante repoblación forestal.

Hay otro aspecto de la relación, el árbol como individuo.

Actualmente la plantación de árboles en entornos humanos carece de regulación y esto deviene en una gran proporción del arbolado viario y de parques y jardines en un estado sanitario débil, por diversas razones: plantación inadecuada, traumatismos, podas y cambios en el régimen de lluvia / riego.


Entre los factores de plantación están:

- Especie nativa / foránea: rusticidad.

- Suelo estresante.

- Iluminación.

- Porte final adecuado al uso del entorno.


Los traumatismos que puede sufrir un ejemplar van desde su germinación o estaquillado (habría que definir si los ejemplares clónicosnacen estresados...), hasta su muerte.

Los clasifico en orden temporal para definir mejor los agentes agresores:

- Aviverado:
ahilado por crecimiento en espesura (objetivo comercial), desproporción entre parte aérea y cepellón, podas reequilibrantes dado el poco cepellón, mantenimiento en stockage comercial por precios fuera de temporada, escayolados, anemias, transporte inadecuado, mecanización de escardas y rozas en los bancales, etc...

-  Plantación:
hoyos mal diseñados, superficie del alcorque insuficiente, suelos degradados, impermeables, instalaciones coincidentes, desgarros radiculares en el transplante, falta de fijación mecánica, daños en la manipulación por medios insuficientes, falta de riego de asiento, etc...

- Desarrollo: colisiones de vehículos, agresiones vandálicas, heladas, sequías, talas...

Está por determinar el efecto corológico y biogeográfico del cambio climático, no creo que pueda considerarse una constante ya que sus resultados son inciertos.


Las labores de poda sufren la mezcla de técnicas tradicionales, selvícolas, frutales u ornamentales, lo que origina un entorno confuso donde es necesario entrar desde el sentido común.

Actualmente se tiene por una tarea recurrente a realizar cada tanto sin atender a criterios fisiológicos ni siquiera económicos, lo que deriva en la ya mencionada falta de salubridad vegetal y pésimo estado estético de gran parte del arbolado intervenido, acarreando costes de realización de obra excesivos no por el coste de poda sino de retirada de restos, astillado, etc...